El turismo en América Latina se ha consolidado a lo largo de las últimas décadas como una de las actividades estratégicas más importantes para las economías nacionales, el fortalecimiento de la identidad cultural y la cohesión social de la región. Su diversidad geográfica, histórica y cultural, unida a la calidez de sus habitantes, ha permitido que países con distintos niveles de desarrollo encuentren en el turismo una vía de progreso económico, integración internacional y proyección global de sus riquezas tangibles e intangibles. Comprender el alcance del turismo en América Latina supone analizarlo no solo desde la óptica de los ingresos y empleos que genera, sino también desde la manera en que incide en la preservación del patrimonio, la revitalización de las culturas locales, la inclusión social y la promoción de valores compartidos. El presente texto propone una contextualización amplia de este fenómeno, entendiendo al turismo como un motor económico, cultural y social que actúa con efectos directos e indirectos en la estructura productiva, la gobernanza y la vida cotidiana de millones de personas. Asimismo, se analizan las oportunidades, los retos y las tendencias que marcarán su evolución en el corto, mediano y largo plazo en América Latina.