Revitalizar el espacio inversor iberoamericano, en el contexto de la economía y las finanzas internacionales, significa construir un ámbito económico, financiero e institucional integrado entre los países de Iberoamérica (es decir, América Latina más España y Portugal) que favorezca las inversiones recíprocas, la movilidad de capitales, la cooperación empresarial y la confianza regulatoria. Iberoamérica, que vive la intensidad de la batalla que empuja a la globalización hacia una nueva fase, caracterizada por una mayor fragmentación de los mercados, frente a la anterior que se distinguía por una mayor integración, para nada es ajena a la lucha por la hegemonía global que se disputan Estados Unidos y China, que en ocasiones es abierta y directa, y, en otras encubiertas y soterrada. Una situación que alumbra desafíos, que a su vez conlleva, nuevas oportunidades para revitalizar el espacio inversor iberoamericano, donde, España como puerta de entrada y puente para las inversiones latinoamericanas y país vertebrador con la Unión Europea, supone uno de los pilares centrales en el proceso de consolidación de la comunidad iberoamericana.