México, con su riqueza natural, cultural y gastronómica, ha sido durante años una potencia turística y un motor económico clave en América Latina. Sin embargo, hoy enfrenta una realidad preocupante: el turismo, la inversión extranjera y el comercio internacional -tres pilares fundamentales de su economía- muestran señales de debilitamiento. La violencia, la percepción de inseguridad y la falta de estrategias efectivas han frenado su crecimiento, mientras destinos como República Dominicana avanzan con fuerza. Este texto analiza cómo estos desafíos están redefiniendo el panorama económico de México y qué se necesita para evitar una pérdida de liderazgo en la región.