El proyecto tiene como objetivo principal el emplazamiento de una edificación hotelera con carácter permanente, para apoyar a todas las terminales del Aeropuerto Internacional “José Martí”. El hotel dispondría de 400 habitaciones y de múltiples facilidades que pueden aprovecharse, además, para el desarrollo de eventos, turismo de circuito y otras modalidades turísticas. La parcela abarca un área de 5.90 ha. y se encuentra en el municipio Boyeros, provincia La Habana. Los atractivos de la zona/parcela son su ubicación, situado, aproximadamente, a 18 km de la capital, principal destino turístico del país, y uno de los más importantes también en el Caribe, lo que permite aprovechar la gran riqueza de su desarrollo cultural atractivo, el mar, ya que es una de las ciudades cubanas privilegiadas con buenas playas urbanas. En esta zona está enclavado el aeropuerto más importante del país, considerado la puerta de Cuba al mundo. Cuenta con 5 terminales aéreas, específicamente la Terminal 3, es la principal y más moderna, y sirve a la mayor parte del tráfico aéreo internacional.
Los resultados estimados del negocio se espera alcanzar cifras de 164.250 turistas días e ingresos turísticos en el orden de los 11.000.500 mil dólares anuales.
Los beneficios fiscales establecidos comprenden diversos aspectos. En lo que respecta a los impuestos sobre utilidades, se establece una exención del 0% durante un período de ocho años, con posibilidad de ampliarse excepcionalmente, pasando posteriormente a una tasa del 15%. Las utilidades reinvertidas también gozan de una exención del 0%, mientras que aquellas derivadas de la explotación de recursos naturales pueden beneficiarse de un incremento del 50%. En cuanto a la utilización de la fuerza de trabajo, esta se encuentra exenta de impuestos, al igual que los ingresos personales percibidos por socios o partes. Las contribuciones al desarrollo local están exentas durante la recuperación de la inversión, y los impuestos sobre ventas o servicios tienen un 0% en el primer año de operaciones, seguido de una bonificación del 50% para las ventas mayoristas y servicios. Por otra parte, la utilización o explotación de recursos naturales y la preservación del medio ambiente cuentan con una bonificación del 50% durante el período de recuperación de la inversión. Finalmente, los impuestos aduaneros están exentos durante el proceso inversionista.